a

 
3 4 2< 5
   

EL MUY MADRILEÑO MERCADO DE SAN MIGUEL

by / 0 Comments / 21 View / febrero 11, 2018

Por Luz Elena Cruz

En pleno corazón de Madrid, muy cerca de la Plaza Mayor en el casco antiguo de la ciudad, lugar donde convergen personas de todo tipo y donde no hay extranjero que deje de visitarla, se encuentra el antiguo Mercado San Miguel, construido entre los años 1913 y 1916 con la característica estructura original de hierro de aquellos años, y que aún conserva a pesar de las remodelaciones que le han hecho.

Habrá que remontarse hasta la época medieval e imaginarlo como mercado abierto, rodeado de puestos que comercializaban varios productos de la región, aunque después se fue especializando en la venta de pescado.

Adquirió el nombre de San Miguel porque se encontraba en el solar de lo que fue la iglesia parroquial de San Miguel de los Octoes, —dicho sea de paso, aquí fue bautizado Lope de Vega— edificación que fue derribada en la época de José Bonaparte. Ya para principios del siglo XX se construyó el mercado cerrado con esa estructura de hierro que hoy conocemos, inspirada en otros mercados europeos realizados al estilo del de Las Halles de París.

A partir de entonces el Mercado San Miguel ha seguido con su función del abasto diario de los vecinos de la zona, es el típico mercado de barrio con una buena selección de productos y puestos especializados, y con la presunción de que aquí se encuentra lo que no hay en otros sitios. El mercado ha pasado por varias remodelaciones en el transcurso del tiempo, pero en la última que tuvo en el año 2009, su concepto se ha transformado y ahora también es un lugar élite gourmet para quien busca “tapear” con productos originales y de calidad.

Abierto hasta tarde, el bullicio llena los puestos de abasto tradicionales, junto con los sitios de bebidas y platillos llenos de comensales madrileños y turistas que prueban los clásicos quesos Manchegos junto con los de oveja, acompañados de los buenos vinos de la Rioja o de la Ribera del Duero, sin faltar los platillos o tapas no tan tradicionales como las ostras de Daniel Sorlut, el exquisito caviar o los frutos secos que vende The Sherry Corner.

El Mercado San Miguel se ha convertido en un imprescindible en Madrid, no sólo por su gastronomía, también por ser uno de los mercados tradicionales de esta ciudad que siempre nos da mucho por recordar.

Your Commment