Cuenta la leyenda que los propios ángeles trazaron con finos cordeles de oro las calles y plazas que configurarían su rostro urbano, por eso se le llamó la Puebla de los Ángeles a la segunda ciudad que se fundó durante el virreinato de la Nueva España, al pie de los cerros de Loreto y Guadalupe.
Haciendo honor a su nombre, «lugar que se puebla», la urbe creció y se expandió de acuerdo al trazo recto de sus calles; actualmente la Puebla de los Ángeles tiene aproximadamente dos mil monumentos históricos y edificaciones de un gran valor arquitectónico correspondientes a los siglos XVI, XVII y XVIII, que van desde el renacimiento hasta el barroco neoclásico, por lo que está considerada como una auténtica joya de la arquitectura hispanoamericana y la UNESCO la declaró ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1987.
MAGNÍFICOS EJEMPLOS DE ARQUITECTURA POBLANA
El toque distintivo de algunos de sus edificios es precisamente el amalgamamiento entre la piedra gris y la ornamentación a base de cerámica policroma de azulejos, técnica que se trajeron desde España y al mezclarse con diseños locales dio origen a lo que conocemos como talavera poblana.
Son famosos los revestimientos de las fachadas de los colegios que conformaron el Seminario Tridentino y la Casa del Alfeñique. En cuanto a conventos de monjas, destaca el de Santa Mónica, donde se aprecia un patio típicamente colonial, decorado con azulejos; lo que fueran las celdas hoy alojan a un museo religioso.
También tenemos el convento de Santa Rosa, con su característica arquitectura y su maravillosa cocina completamente ornamentada con azulejos de talavera. La Casa de los Muñecos es un ejemplo del uso de este tipo de cerámicas, en su fachada de estilo barroco se aprecian 16 figuras humanas hechas de azulejo. Se dice que su primer propietario, el alcalde y regidor Agustín de Ovando y Villavicencio, ordenó que colocaran estas figuras para burlarse de sus enemigos políticos.
El Teatro Principal es uno de los lugares turísticos más representativos de Puebla. Aquí se encuentra el Barrio del Artista, lugar en el que se dan cita pintores y escultores poblanos que muestran y venden sus obras al público.
Con sus marcados rasgos coloniales, y sus características naturales, Puebla es una ciudad pacífica y progresista, localizada a tan sólo 129 kilómetros de la Ciudad de México, por lo que es realmente un destino muy tentador y fácil de visitar.







