Una arraigada cultura que viene de muchos años atrás, y una modernidad que sigue en movimiento, innovando, reinventándose siempre; así es Guatemala, una fusión de tiempos y de ideas que le dan ese carácter que tanto atrae y que le ha valido colocarse entre los destinos favoritos de los viajeros.
Guatemala es una capital cosmopolita, y la entrañable Antigua, la ciudad colonial que por un tiempo fue capital del país, y que hoy en día es uno de esos sitios que dejan una huella profunda a quien lo visita.
LA CIUDAD DE GUATEMALA
Capital del país y punto de partida para adentrarse a la cultura guatemalteca, es una ciudad moderna con museos de gran interés y muestras que evidencían un importante pasado colonial y prehispánico.
Es recomendable darse una vuelta por el Centro Histórico, y partiendo desde la Plaza Mayor encontrarse con la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional, el Archivo General de Centroamérica y el Portal del Comercio. No pueden olvidarse de ir a la zona arqueológica de Kaminaljuyú y admirar su conjunto arquitectónico.
También la vida cultural de Guatemala de la Asunción es muy activa, con múltiples foros de expresión como teatros, galerías y una red de museos tanto estatales como privados. En diversión no se queda atrás, basta visitar la Zona Viva o el Paseo La Sexta, para encontrar restaurantes, cafés y todo lo que suene a entretenimiento.
LA ANTIGUA
A tan sólo unos cuantos kilómetros de la ciudad capital, se llega a La Antigua, un lugar con un encanto especial dentro de un valle con olor a café. Este sitio nos hace volar la imaginación hasta 1543, año en que fue fundada como sede gubernativa del reino de Guatemala, el cual incluía Centroamérica, Chiapas y Tabasco.
La Antigua Guatemala conquista con su arquitectura renacentista de fachadas barrocas en las construcciones que aun están en pie, y de lo que se pueden apreciar en las ruinas de iglesias y conventos, después de los sismos que la azotaron, en especial el de Santa Marta en 1773.
Resguardada por tres volcanes, recorrerla es adentrarse a un mundo del misticismo y de color con sólo ver los atavíos tradicionales, es un lugar que ofrece recuerdos difíciles de olvidar.
Guatemala también posee grandes zonas arqueológicas, selva, montaña, volcanes con paisajes inigualables, y su tesoro más preciado: sus habitantes.







