Como parte del sistema de distribución de sus inventarios, las aerolíneas ponen a la venta sus asientos con anticipación aproximada de un año, con el objetivo de que se lleve a cabo por diferentes puntos de venta directos e indirectos, en donde los medios electrónicos son la vía de mayor efectividad para su distribución.
Como todo bien o servicio, son dos los elementos fundamentales para poder ejercer la distribución de inventario, es decir de asientos de avión en este caso, me refiero al producto y al precio; ambos elementos forman parte clave de la información que requiere el consumidor final antes de tomar la decisión.
Para efectos de identificar el comportamiento de la demanda de tráfico aéreo en el corto plazo y poder definir las estrategias que marcarán el desarrollo de nuestros destinos turísticos con antelación, es muy útil conocer los planes que tienen proyectados las aerolíneas respecto a la capacidad de oferta hacia los aeropuertos internacionales en México durante los meses por venir. A lo que particularmente llamo inteligencia de mercados, a través de la capacidad aérea disponible.
Las aerolíneas utilizan sofisticadas herramientas tecnológicas para identificar el comportamiento anticipado de la demanda, lo que les permite movilizar y colocar su flota para servir a los mercados en las rutas más jugosas y convenientes en términos de negocio, que normalmente se resume a volumen de mercado y mayor disposición para adquirir tarifas elevadas por parte del consumidor. Dicho lo anterior, es necesario que existan tendencias a la alza de ida y vuelta en cuanto a demanda, para que la aerolínea decida invertir en ella mediante la oferta de asientos y servir a los respectivos mercados y flujos para así tratar de empatar la demanda con la oferta.
La aerolínea analiza costos de operación, situación política, social y económica de los países, industria, comercio, relaciones comerciales entre países y acuerdos bilaterales, con el fin de maximizar ingresos. El entendimiento de esta dinámica de las aerolíneas permitirá a las autoridades de los destinos turísticos, observar la evolución, así como cotejar y comparar a detalle las variaciones año con año, actividad que probablemente les otorgue la pauta para investigar a fondo las causas de los movimientos, ya sean positivos o negativos entre las diversas rutas, y así determinar planes de acción atinados, no solo para renegociar con las líneas operadoras, también para definir nuevas estrategias y estructuras para realizar campañas de promoción y mercadeo más efectivas.
Para el presente año, parece que las aerolíneas le apuestan a México en cuestión de capacidad internacional, con crecimientos importantes principalmente desde los hubs o centros de distribución de Estados Unidos, en donde la capacidad publicada de Enero a Noviembre por medio de los sistemas globalizadores de distribución (GDS, por sus siglas en inglés) muestra un incremento general del 25 por ciento en frecuencias y un 28 por ciento más de asientos disponibles. Esto significa que arribarán a nuestro país 10,736 frecuencias adicionales a las del mismo periodo del año pasado, con una diferencia de 1.8 millones de asientos más, que por cierto habrá que llenar. Para tal efecto y desde una perspectiva seria de México como destino, se debe diferenciar entre los pasajeros que viajan de regreso y los verdaderos mercados de origen extranjero hacia nuestro país, los que fomentan el turismo y generan derrama económica. En este sentido vale la pena mencionar que de todos los pasajeros que entran a México vía aérea, el 30 por ciento en promedio son residentes que viajan de regreso, 50 por ciento representan los mercados que originan desde Estados Unidos, 5 por ciento desde Canadá y cerca del 2 por ciento desde Brasil, España y Argentina, seguidos de una larga lista de países. Siendo Estados Unidos el principal emisor de turismo hacia México, es necesario observar a detalle las regiones más productivas de ese país, donde regionalizar y segmentar a sus mercados ha sido una tarea no del todo lograda por los destinos turísticos de México.
Quienes establecen los indicadores de pronóstico de demanda, más apegados a la realidad, son precisamente las aerolíneas, que ya han puesto la capacidad aérea disponible para su venta y distribución el presente año, en donde destaca el incremento anual de 1,699 frecuencias desde Los Angeles principalmente hacia Guadalajara, Cancún y Puerto Vallarta; desde Atlanta y Bogotá, Colombia, también se muestran variaciones positivas por arriba de las mil frecuencias adicionales hacia diversos destinos de México. De los destinos beneficiados por dichos incrementos de oferta destacan, Cancún con 3,876 frecuencias directas adicionales, que significa un 31 por ciento de crecimiento y 614 mil asientos adicionales a los del año pasado; Ciudad de México con 2,486 frecuencias más, un 16 por ciento de crecimiento y 508,604 asientos de incremento, y Guadalajara con 1,169 frecuencias más, 41 por ciento de crecimiento y 260,275 asientos adicionales. San José del Cabo y Puerto Vallarta también muestran incremento por arriba de las 500 frecuencias respecto al año anterior.







