• Recorrido por Mérida, Valladolid, Izamal y Chichen Itzá
Por Mónica Treviño
Con bombo y platillo, Aeroméxico inauguró su vuelo diario a Mérida desde Guadalajara y Monterrey. Con este motivo, la línea aérea y SEFOTUR -Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán- invitaron a un grupo de periodistas a hacer un recorrido por los lugares más emblemáticos de la región.
Presenciamos la llegada de dicho vuelo inaugural, procedente de La Sultana del Norte -en el aeropuerto yucateco- donde se le rindió a la aeronave que aterrizaba, el tradicional saludo del “Arco de agua”.
Y ahí en plena pista de aterrizaje, se hizo el corte del listón ante la presencia del Gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello; el Lic. Héctor Navarrete Muñoz, Director de Aeropuertos Regionales de “ASUR”; Lic. Mauricio Vila Dosa, Presidente Municipal de Mérida; Lic. Jorge Goytortúa Bores, Director Corporativo de Ventas de Aeroméxico; Lic. Saúl Ancona Salazar, Secretario de Fomento Turístico; Maestra en Derecho Celia Rivas Rodríguez, Presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del H. Congreso del Estado y el L.A. Juan José Abraham Daguer, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
Nos hospedaron en el excelente y bien ubicado hotel Windham en la Avenida Colón y calle 6, en el Centro de Mérida, donde iniciamos el recorrido. Me sorprendió su hermosa Catedral, que es todavía más bella por dentro. A un costado visitamos el MACAY (Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán) y paseamos por la Plaza Principal; conocimos el edificio del Palacio de Gobierno con sus bellísimas salas, su salón de los retratos y sus 27 pinturas murales, obras de Fernando Castro Pacheco. Disfrutamos del vaivén de las calesas jaladas por caballos, las tiendas desbordantes de artesanías, bordados multicolores, sombreros de palma y guayaberas. Presenciamos una noche de jarana, baile folclórico, trova y bombas yucatecas en el Parque de Santa Lucía, el cual cada jueves brinda un espectáculo gratuito lleno de color y tradición. Aquí igual se puede cenar en un restaurante de talla internacional o degustar de pie en un pintoresco puesto, la auténtica marquesita de queso de bola o de crema de cacahuate.
Si visitas Mérida no te debes perder el espectáculo multimedia de videomapping “Encuentro con el conquistador”, el cual se realiza de manera gratuita a las puertas de la antigua casa del Adelantado Francisco de Montejo, en plena calle 60, teniendo como fondo precisamente el hermoso pórtico, que es lo único que queda de la original Casa de Montejo.
Si quieres vivir la Mérida moderna, ahí mismo en el centro, en la calle 60, te recomendamos el “Mercado 60” que es un mercado culinario y cultural en un callejón cerrado –al aire libre- con 18 vanguardistas propuestas culinarias, bares, puestos de artesanías, performances, música en vivo, shows y arte urbano. Ideal para ir de noche, vestir informal, tomar una cerveza con los amigos, una copa a la luz de las velas y disfrutar la diversidad gastronómica. Abren de martes a domingo de 6pm a 2:30am.
El paseo Montejo es sin duda una de las visitas que no pueden faltar, recorrerlo disfrutando de la arquitectura mayormente neoclásica y de su corredor peatonal que mucho nos recuerda a los Campos Elíseos de París, así, rodeado de bares, museos, restaurantes y por supuesto el monumento a la Patria que en sus múltiples grabados nos cuenta la historia de México y de Yucatán. Para comer recomendamos el restaurante Katún, también en la calle 60, mismo que abre desde muy temprano con lo mejor de la cocina regional. Aquí probamos un espectacular Tzic de venado, con el inconfundible bouquet de la naranja agria recién cortada. ¡Muy bueno!
El Pueblo Mágico de Izamal es otra de las visitas obligadas. Está ubicado a 70 kilómetros de Mérida. Llaman la atención sus fachadas en color amarillo ocre con blanco. Aquí resalta el Convento San Antonio de Padua, con el atrio más grande de América y el segundo más grande del mundo después del de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Seguramente por eso fue visitada por Su Santidad el Papa Juan Pablo II, quien ofició una misa ahí en 1993. Izamal también tiene una zona arqueológica conocida como Kinich Kak Moo, dedicada al sol, con una estructura piramidal de 34 metros de altura.
Seguramente se nos abrirá el apetito ya estando en ese rumbo, entonces se recomienda comer en el restaurante Zamna, un lugar colorido y fresco que tiene en su amplio menú los platillos más típicos de la región: papadzules, empanadas de chaya con queso, salbutes, sopa de lima, arroz con plátano, relleno negro, Poc Chuc, cochinita pibil y el dulce de papaya con queso de bola.
En el Pueblo Mágico de Valladolid, en el barrio de Sisal, prepárese para contemplar el templo y Ex Convento de San Bernardino, mismo que se terminó de construir en 1560. El conjunto arquitectónico consta de iglesia, capillas, ex convento, atrio y huerta. Hermoso en verdad.
En Yucatán existe ya la “Ruta anillo de los cenotes” que constituye una cadena de cenotes en forma de semicírculo, que según estudios forman el borde del impacto dejado por un asteroide, al que se le atribuye la extinción de los dinosaurios hace 70 millones de años.
Estos paradores recreativos son la nueva oferta turística que propone Yucatán. Hay uno en especial, a menos de una hora de la ciudad de Mérida, que para mí fue el clímax de este viaje. Se trata del Cenote y parador Bebelchén. Abierto a los turistas todos los días de 8am a 6pm, es ideal para un paseo familiar. Cuenta con todos los servicios, como baños y regadera y un área de comedor donde preparan lo más típico de la cocina regional. Es uno de esos lugares todavía poco concurridos (recibe unos 50 turistas a la semana). Aquí es permitido nadar y pasear en kayak. Es un lugar mágico lleno de historia y uno de los secretos mejor guardados de Yucatán.
Por la autopista Mérida-Cancún, como a 120 kilómetros de Mérida y 42 de Valladolid, en el municipio de Tinum llegamos a la capital de la cultura maya, Chichen Itzá, donde se encuentra el templo de Kukulcán, una de las 7 Maravillas del Mundo moderno y donde reafirmamos una vez más lo verdaderamente hermoso que es nuestro país.
¡Mérida y el estado de Yucatán te esperan con los brazos abiertos volando por Aeroméxico!







