Por más de 300 años, Veracruz fue el único puerto abierto para Europa, y sigue como el más importante de nuestro país. Su nombre procede del día en que Hernán Cortés desembarcó aquí, un Viernes Santo, día de la Vera Cruz o Verdadera Cruz.
¿Se imagina cómo fue la llegada de los europeos que entraron a nuestro país por Veracruz? ¿Cómo se maravillaron de esta tierra de naturaleza espléndida y del rico legado de las grandes civilizaciones que estuvieron asentadas como la Totonaca y la Olmeca?
El Puerto de Veracruz está lleno de leyendas y posee una gran riqueza cultural e histórica, no en vano ha sido nombrada “Cuatro Veces Heroica”, por decreto presidencial.
VIVA LA HISTORIA
Si quiere adentrarse más en la historia de México, visite el Fuerte de San Juan de Ulúa. En 1535 se inició la construcción de esta fortaleza, para proteger al puerto de los ataques de piratas. Más tarde sirvió de prisión durante el Virreinato y el México Independiente; ahí fue donde estuvo encarcelado Benito Juárez y durante el gobierno de Porfirio Díaz, el famoso Chucho “El Roto”, de quien se han hecho tantas leyendas.
Actualmente funge como museo, custodiado por el INHA.
El Zócalo es un punto de reunión de los locales, también se le llama Plaza de Armas porque durante las guerras aquí se encontraban las tropas armadas, pero ahora aquí puede disfrutar de los sones jarochos y de las famosas tardes de danzón.
El Palacio Municipal, fue sede del primer ayuntamiento no sólo de México, sino de América. El edificio fue terminado en 1627, y un siglo después le construyeron una torre con una campana, que se usaba para avisar la llegada de los barcos.
No se vaya sin caminar por el malecón y tómese un “café lechero” en el Café de la Parroquia, el más tradicional del puerto.
LA ANTIGUA
Este es otro lugar emblemático, en donde Hernán Cortés mandó construir una casa que se dice habitó con la Malinche, y en el cual se estableció el primer municipio de América.
En el año 1525 a la Villa Rica de la Vera Cruz la trasladaron a este sitio, y en 1600 se estableció de manera definitiva en el lugar que está actualmente. Por eso se le llama La Antigua, para diferenciarla de la Nueva Vera Cruz.
Aquí se encuentra el primer ayuntamiento fundado por Hernán Cortés y la primera capilla católica del Continente Americano, la Ermita del Rosario, con una pila bautismal de piedra volcánica hecha por los indígenas de la zona.
A una cuadra de su casa, Cortés mandó construir sus caballerizas, después se convirtieron en el cuartel de Santa Anna.
Con respecto a la casa de Hernán Cortés, aunque es considerada como el primer edificio que hicieron los españoles en América, se encuentra en ruinas y sólo quedan los muros y un cañón que recogieron de la playa. También vaya a ver la Ceiba, un árbol milenario donde se cree que Cortés amarró sus barcos.
La Antigua está a sólo 25 kilómetros del Puerto de Veracruz, así que considérela dentro de su itinerario.
GASTRONOMÍA VERACRUZANA
La comida típica nos narra la historia de un lugar, sus orígenes y costumbres; la cocina veracruzana es una rica combinación de la española con la costeña. Es tan diversa, que se ha clasificado en cuatro regiones: la Huasteca, la región central, Sotavento (que corresponde a la Cuenca del Río Papaloapan) y los Tuxtlas, que llega hasta el extremo sur del estado.
Entre lo tradicional tenemos huachinango a la veracruzana, pescado a la veracruzana, arroz a la tumbada, chileatole de lengua, la gallina en acuyo, los zacahuiles y muchos más de una extensa lista de las cuatro regiones.
Antes de regresar a casa, recuerde comprar para llevar café de Coatepec, uno de los mejores del mundo, orgullosamente veracruzano.







