Febrero es el mes del amor, el momento ideal para visitar la República Checa y recorrer lugares románticos que nunca olvidarán. ¿Qué les parece ir a un castillo, caminar por la Ciudad Vieja de Praga o disfrutar juntos en uno de sus reconocidos spa?
Praga, la capital de la República Checa
Quienes dicen que es una de las ciudades más hermosas del mundo, tienen razón. Praga enamora desde el primer momento, parece salida de un cuento de hadas con sus torres y barrios, cada uno con un encanto muy peculiar. Son muy románticos los paseos por las calles de la Ciudad Vieja, hasta llegar a la plaza que fuera el centro de la antigua ciudad medieval, y conocer la iglesia de San Nicolás y la torre del Ayuntamiento con su famoso reloj astronómico.
No se pierdan de visitar el Puente de Carlos, la Plaza de Wenceslao en la Ciudad Nueva y el Museo Nacional de Praga, el más importante del lugar.
Castillo ?eský Krumlov
Al sur de Praga, sobre una curva del río Vltava se encuentra la pequeña ciudad de ?eský Krumlov, donde es muy común ver parejas de enamorados caminando por sus callejuelas medievales, y visitando su castillo, el segundo complejo palaciego más grande de la República Checa, formado por cuarenta edificios sobre un monte. Éste fue construido en el siglo XIII de estilo gótico, y a lo largo del tiempo ha sido reconstruido con diferentes estilos arquitectónicos.
El castillo está abierto al público que no pierde la oportunidad de recorrer sus jardines barrocos, los interiores y la torre, el símbolo de ?eský Krumlov.
Un buen relax en los spas
La República Checa también es muy conocida por tener cientos de manantiales curativos y aguas termales en el famoso triángulo del oeste de Bohemia, donde se encuentran más de 30 centros especializados. Sobresale la ciudad balneario Karlovy Vary, con unas aguas termales consideradas de las más calientes, y spas con un sinfín de tratamientos exclusivos.
Mariánské Lázn? es de las ciudades balnearios más bonitas de Europa, lugar al que iban a descansar o curarse personajes famosos y de la nobleza. También pueden elegir los manantiales de Františkovy Lázn?, conocidos desde el s. XV por sus propiedades curativas, y así encontrarán otros más por todo el país.
¡Anímense, la República Checa los espera!







