la tierra del pregonero,
se eleva tal como el sol
y se oye con los luceros.
(Letra de la canción “El Pregonero de Campeche”)
El encanto de la provincia mexicana y la magia y creatividad de la cultura maya se funden en uno de los sitios más bellos de México…Campeche. Rodeado de agua, vegetación, arqueología y monumentos coloniales, este estado del sureste mexicano nos lleva a un pasado de grandes batallas que nos cuentan historias casi desconocidas.
LA CAPITAL Y SU CENTRO HISTÓRICO
La ciudad capital San Francisco de Campeche, fue el puerto más importante de la península yucateca en la época colonial, cuando la prosperidad la hizo un lugar exclusivo, señorío que aún conservan sus viejas calles que nos llevan a un viaje por el tiempo. Sus edificios coloniales parecen estar intactos, y las casonas presumen su elegancia con sus grandes ventanales de hierro forjado, vistosos portones y románticos balcones.
Digna representante de estos tiempos es la casa del Teniente del Rey, que hoy en día alberga al Museo de Historia, así como la Casa Carvajal de estilo morisco, que contrasta con la sobriedad de los demás edificios.
Sus construcciones religiosas también son notables, prueba de ello es el instituto campechano, el Antiguo Convento Jesuita, la Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción, el templo de San José, el de San Francisco y el de San Román, que aloja al Cristo Negro, una escultura de ébano traída de Italia en 1575, y que es la imagen más venerada por los campechanos.
EL ACECHO DE PIRATAS
Su riqueza no termina en el centro histórico, ocho baluartes y murallas que fueran un sistema de defensa contra el acecho de los piratas, siguen cuidando celosamente la ciudad. Entre los siglos XVI y XVII fue construida la Puerta del Mar, uno de los mejores puntos para iniciar la visita a Campeche, ya que se encuentra en pleno centro histórico.
En honor a Rosa de Lima, —protectora de los ataques piratas—, se le dio el nombre al de Santa Rosa, el primero de los ocho baluartes en quedar concluido, y que en nuestros días alberga la pinacoteca campechana con obras de artistas locales.
El Baluarte de Nuestra Señora de la Soledad es el mayor de todos, edificado alrededor de 1690, fue el principal apoyo a la cercana Puerta del Mar. Desde 1989 alberga al Museo de Estelas, donde se encuentra una conjunción de las culturas prehispánicas y colonial del estado.
Se cuentan muchas leyendas alrededor de estas construcciones, y una de las más famosas es la del Baluarte de San Pedro, que dice que el tribunal de la Santa Inquisición juzgaba a los herejes, aunque no hay nada que valide esa versión. Actualmente es el Museo de Artesanía donde se exhiben piezas únicas.
Un atractivo espectáculo de luz y sonido ilumina a los Baluartes de San Francisco y de San Juan, anexos a la Puerta de Tierra, donde se narran episodios de la historia del estado.
Francis Drake, Diego “El Mulato”, Laurent Graff “Lorencillo” y Kornelius Jols “Pie de Palo”, fueron algunos de los corsarios que se recuerdan por sus luchas al entrar por la Puerta de Tierra, construida en 1732. Este es uno de los máximos símbolos de la ciudad que conserva casi todos sus elementos originales. En su interior se exhiben interesantes objetos como un plano del recinto del año 1705 y un cañón de bronce de 1732.
La tradición campechana hizo del Baluarte de San Carlos un lugar donde surgieron historias de supuestos túneles y galerías subterráneas, hecho que aún no ha podido ser comprobado, lo que sí es cierto es que sirvió para encerrar prisioneros en un sótano. Hoy en día, podemos visitarlo como el Museo de la Ciudad para ver armaduras, cañones y otros objetos de la época colonial.
Desafotunadamente el edificio original del Baluarte de Santiago fue demolido a principios del siglo XX, lo que actualmente vemos es una edificación de la década de los cincuentas que ayuda un poco a imaginarnos el que se terminó en 1704.
El de San José el Bajo fue otro de los baluartes que fue demolido. Se le dio este nombre en honor al esposo de la Virgen María. Este se encontraba en donde hoy vemos a una escuela primaria.
San Francisco de Campeche tiene muy bien ganado el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, y esun orgullo para todos los mexicanos contar con una de las pocas ciudades amuralladas de América.







