Por Andrés Castilleja
Algunos se preguntan si es posible combinar la comodidad con la elegancia; el glamour de los años de oro con el estilo de vida relax de California. Pues el Hotel del Coronado lleva más de 131 años haciendo justamente esto, y ahora está a punto de dar otro gran paso en su historia invirtiendo alrededor de 400 millones de dólares (7 mil y medio millones de pesos) en la siguiente remodelación.
Tuvimos la oportunidad de platicar con Christina Deroche, Directora de Ventas de la Industria de Viajes del Hotel del Coronado, quien nos platicó los detalles de la transformación de esta joya californiana ubicada en una de las islas favoritas de los sandieguinos, los estadounidenses, los mexicanos y el mundo en general.
Dos años después de que la cadena hotelera Hilton Worldwide se hizo propietaria de este histórico lugar, decidieron que éste es el mejor momento para renovar el lujoso hotel. Pero renovar un ícono clásico, con este prestigio, requiere más que una cantidad enorme de dinero; requiere respeto para no restarle reputación al hotel que alguna vez fue el más grande del mundo, y también requiere la libertad creativa para combinar la modernidad a la que están acostumbrados los turistas de hoy con el estilo de arquitectura victoriana que ha enamorado a tantas generaciones y que sigue despertando una melancolía en muchos de nosotros. Es por esto que la cadena Hilton, según nos explica Deroche, tiene la submarca de hoteles de lujo llamada Curio Collection, que significa que los hoteles que pertenecen a esta cartera especial cuentan con el respaldo de Hilton, pero conservan su marca individual. Así, esta renovación no significa un cambio de estilo, sino un esfuerzo por resaltar todos los detalles que han hecho del Hotel Del (como se le llama comúnmente) lo que es y llevarlo al siguiente nivel.
Todas las áreas del hotel serán renovadas o restauradas, sin embargo hay algunas que tendrán un cambio más radical. El estacionamiento, por ejemplo, se hará subterráneo, dejando espacio libre para la reconstrucción del atrio de recepción que existió en la construcción original de 1888.
Además de las renovaciones, los planos muestran varias áreas nuevas que prometen sumar diversión, confort y lujo. Un área de cuartos completamente nueva llamada Shore House, un nuevo restaurante con comida estilo mexicano inspirado en el “Valle de Guadalupe” de Baja California, food-trucks con hamburguesas en la playa y una elegante alberca son algunas de las nuevas sorpresas que prometen ser un éxito.
El reto no sólo es planear una renovación en todo el hotel, sino hacerlo mientras continúa su funcionamiento con todo el potencial, construyendo por etapas y así, por ejemplo, presentar aún la esperada temporada navideña que es una celebración emblemática del hotel, ya que fueron los primeros en decorar un árbol de navidad con luces eléctricas en 1904, además de contar cada año con pista de hielo con vista al mar y las modernas estaciones para hacer fogatas en las playas exclusivas del hotel, para quienes gusten tener un tiempo acogedor con amigos preparando los típicos s’mores o tomar una copa en pareja.
Christina Deroche hizo énfasis en el cuidado que tienen por mantener la seguridad de los visitantes así como del establecimiento, ya que es el edificio hecho de madera, más grande de la parte oeste de Estados Unidos, construido con robles húmedos verdes que aumentan la resistencia a posibles incendios y que han demostrado su firmeza a través de los años, resistiendo terremotos y toda clase de embates naturales.
Deroche terminó explicando que a pesar de que esta renovación pudiera significar inconvenientes para algunos visitantes, la decisión ha tenido una gran aceptación por la gente ya que entienden que dicha remodelación es necesaria para poder seguir disfrutando de este lugar por muchos años más.
¿El resultado final? Bueno, en resumen, el hotel ahora contará con 5 áreas distintas, cada una con un estilo propio, una propuesta para distintos públicos y una razón de ser particular para cada área. Pasarán de tener 757 habitaciones a 992 en total, con un mejor funcionamiento y nuevas atracciones. Todo con el sello clásico de un lujoso hotel de playa que tiene muchas historias que contar y muchas más por escribir.







