La cultura maya se respira en cada rincón de sus calles, aunque no puede pasar inadvertido un aire español y la modernidad de este tiempo; es por eso que también se le conoce como la Ciudad de las Tres Culturas, pero su nombre es Izamal, derivado de Itzamná o Zamná que quiere decir «rocío que cae del cielo» y hace referencia al dios maya de la sabiduría.
Fue el centro ceremonial más importante de la región maya con vestigios que datan del siglo III d.C., y sobre los cuales se fundó la ciudad colonial a mediados del siglo XVI. De esa época sobresale el Convento de San Antonio de Padua, asentado sobre la pirámide Papol Chac (Casa de los Relámpagos), la más alta de todas las que se encontraron en Izamal.
Basta decir que el Convento de San Antonio de Padua es de las edificaciones más importantes de Mesoamérica, con el atrio cerrado más grande de América y el segundo en el mundo después de la Plaza de San Pedro en el Vaticano. El conjunto está conformado por 75 arcos, la Iglesia Capilla de Indios, cuatro Capillas Posas y Convento con sus Claustros Alto y Bajo. En el interior conserva pinturas murales del siglo XVI y el templo principal tiene un retablo de estilo barroco cubierto de baño de oro, dedicado a la Virgen de Izamal (Purísima Concepción).
Izamal se viste de amarillo y blanco desde la visita del Papa Juan Pablo II, colores que hacen resaltar la natural elegancia de sus casas que se pueden admirar al pasear en una de las calesas que adornan la Plaza Zamná, ubicada a un costado del Convento.
En los alrededores del Convento de San Antonio de Padua tenemos el Palacio Municipal y la Plaza Crescencio Carrillo y Ancona; a sólo unas cuadras se encuentran la Capilla de los Remedios y la Capilla de la Santa Cruz.
Sin duda de gran interés es la pirámide de Kinich Kakmó, dedicada a un dios maya y que significa «Guacamaya de fuego con rostro solar», y que es la más grande en superficie de la Península de Yucatán y la tercera de todo México, después de la del Sol en Teotihuacán y la de Cholula en Puebla.
Otras pirámides son Tu’Ul (El conejo), Habuk (Vestido de agua), Chaltún – Ha (Agua de la laja) e Itzamatúl (el que recibe o posee la gracia del cielo), templo dedicado a Zamná.
Visitar Izamal da la oportunidad de conocer una de las ciudades más bellas de Yucatán con la sabiduría que encierran las costumbres del pueblo maya, su gastronomía y su herencia cultural.
Izamal es la ciudad más antigua de la península de Yucatán y el primer Pueblo Mágico designado por la Secretaría de Turismo en 2001. No dejen de vivir la experiencia inigualable de visitar este pueblo vestido de amarillo a tan solo 72 kilómetros al este de Mérida.







