El calor del verano se antoja para pasar algún tiempo sumergidos en la alberca de algún parque acuático, o de un hotel en un fin de semana.
Y aunque visitar estos lugares es de mucha diversión para los niños, también es donde sufren más accidentes; lo peor del caso es que muchos de ellos se deben a descuidos de los adultos.
Reglas básicas que no debes olvidar
1. Nunca dejes a tus hijos sin vigilancia en una alberca, incluso en chapoteaderos.
2. Estas reglas son esenciales para cualquier miembro de la familia: nunca nadar solo, no meterse al agua después de comer, y si siente algún calambre, salir del agua inmediatamente.
Las temidas bacterias
Año tras año, tanto niños como adultos se enferman debido a infecciones provocadas por el agua de las albercas. Los expertos de salud lo atribuyen a la presencia de contaminación fecal, así como lo oyes. Si ves que hay niños en edad de pañales compartiendo la alberca con tu familia, lo más probable es que de ahí venga el problema.
Mucho bloqueador
Todos necesitamos protegernos contra los rayos del sol, no importa la edad y el tipo de piel, siempre hay que utilizar un protector solar adecuado. Desde luego, debes comprar una crema resistente al agua, con un factor de protección solar alto para que no se disuelva cada vez que entren a la alberca.
Un buen consejo para los niños pequeños es que también utilicen una camiseta, su piel es muy delicada y así se evitan las molestas espaldas rojas y en casos más severos hasta ampollas.
Vale la pena que tomes en cuenta estas sencillas recomendaciones, acuérdate que la seguridad de tu familia es lo primero. ¡Felices días!







