¿Qué tendrá Copenhague que siempre aparece entre las mejores ciudades para vivir? Cada vez que se hace alguna investigación de este tipo, inevitablemente aparece en los primeros lugares de la lista.
Salud, cultura, educación, transporte público, trabajo, diversión y bajos índices de delincuencia, parecen razones suficientes para querer vivir ahí, pero también habrá que decir que es una ciudad de cuento, con edificaciones que van desde viejos castillos, hasta moderna arquitectura, además de historia, gastronomía y es un fiel amante de la ecología. Motivos muy válidos para querer visitarla.
PARA DESCUBRIR LA CIUDAD FELIZ
Además de ser la capital de Dinamarca, Copenhague es la ciudad más poblada del país, en donde los daneses han desarrollado un estilo de vida muy propio, disfrutando de las cosas que la vida brinda como una buena charla mientras comparten una smørrebrød, música y todo lo que se encuentran en su entorno, no en vano son defensores de la ecología.
Una buena forma de descubrir ese estilo de vida y la misma Copenhague es visitando sus barrios. Uno de los más bonitos es Christianshavn y sus canales con barcas, iglesias y restaurantes repletos de gente entre intelectuales, ejecutivos y bohemios. Por cierto que aquí se encuentra la controvertida Christiania, una comuna libre, con un autogobierno y un estilo de vida muy alternativo.
Muy cerca tenemos el multicultural barrio de Nørrebro, con una alta población de inmigrantes que conviven amigablemente. Tiendas, restaurantes e idiomas diferentes encontrarás en esta zona.
No podemos dejar de visitar la plaza Grabrodretorv, con grandes casas de hace varios siglos rodeadas de lindos restaurantes. También vale la pena llegar a la zona de Vestebro y caminar por una callecita llamada Vaernedamsvej. Te sorprenderá lo parecida que es a las calles parisinas, con tiendas, panaderías y flores en las esquinas.
Todo visitante espera llegar a Frederiksstaden, uno de los distritos más rococó de Europa, con calles anchas y elegantes donde se concentra gran parte de la zona comercial, galerías de arte y el Palacio de Amalienborg. Otros lugares que destacan es la Iglesia de Mármol y muy cerca el recomendable Designmuseum Danmark.
Los jardines del Tívoli es de los clásicos. Se trata de uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo frecuentado por muchas familias. Otro imprescindible para ver el atardecer es el Nyhavn o Puerto Nuevo, con viviendas de colores estilo holandes y la casa de Hans Christian Andersen, el autor del cuento de La Sirenita.
DEL CUENTO A LA ESCULTURA DE LA SIRENITA
Uno de los íconos de Copenhague nació del cuento de Andersen, y el escultor Edvar Eriksen le dio forma con bronce fundido. De mirada melancólica, sentada sobre una roca y con tan sólo 1.25 metros de altura, La Sirenita se ha convertido en el monumento más visitado de Dinamarca y un símbolo de Copenhague, una ciudad en que se vive feliz.







