Una arraigada tradición se conjuga con la fe de los fieles que cada año emprenden su peregrinar hacia el Santuario de la Virgen de Talpa. Además del valor religioso que representa, también está cargado de un recorrido por el patrimonio cultural de los municipios jaliscienses de Ameca, Guachinango, Mixtlán, Atenguillo y Mascota.
Desde el mes de marzo hasta Semana Santa es cuando el trayecto se ve abarrotado de peregrinos que recorren a pie o a caballo los más de cien kilómetros por la Sierra Madre Occidental para llegar al Santuario, entre cantos, alabanzas y leyendas que se comparten unos a otros. El trayecto más conocido del recorrido es el que inicia en Ameca, donde también hay mucho que conocer, lo mismo que en los otros municipios.
Hay fieles que prefieren hacer su peregrinaje en otras fechas y es cuando aprovechan para conocer el mundo rural jalisciense y practicar senderismo, pasear por los poblados y participar en fiestas y celebraciones.
Este itinerario se ve reflejado en el “Pasaporte de la Ruta del Peregrino”, un pequeño libro con una explicación de cada municipio y un espacio para que lo sellen durante el trayecto; una vez llenado, se les otorga un reconocimiento como “Peregrino a Talpa» emitido en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Talpa.
El pasaporte también tiene teléfonos de emergencia de cada población, recomendaciones de seguridad, y cuenta con el beneficio que algunos prestadores de servicios turísticos afiliados al programa ofrecen un descuento adicional a quien presente su “Pasaporte del Peregrino”.
RELATO DE UN MILAGRO
Se dice que la Virgen de Talpa hizo su primer milagro en 1644, cuando el señor cura Pedro Rubio Félix, antes de salir de viaje, ordenó que fueran retiradas y sepultadas varias cosas deterioradas entre las que se encontraba la Virgen del Rosario.
María Tenanche, dispuesta a cumplir la orden, tomó la imagen y en ese momento hubo un gran resplandor que la deslumbró y se desmayó de la impresión. Cuando María se recuperó, relató el suceso, mediante el cual la imagen quedó restaurada por milagro.







