Suele ser difícil de entender para el visitante como está conformada la Zona Metropolitana de Guadalajara. La ZMG está integrada por ocho municipios: Guadalajara, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, El Salto, Juanacatlán e Ixtlahuacán de los Membrillos. Los seis primeros ya están dentro de la mancha urbana, y los dos restantes todavía están considerados como municipios exteriores.
Cada municipio es independiente, tiene sus propias leyes, su presidencia municipal y una personalidad que lo distingue de los demás con algunos de los símbolos que identifican a nuestro estado, convirtiéndose en una interesante oferta turística, en especial Tlaquepaque, Tonalá y Zapopan.
TLAQUEPAQUE PUEBLITO
Su fama rebasa las fronteras, y por su artesanía es valorado por visitantes tanto nacionales como extranjeros. Aunque forma parte de la zona metropolitana, recorrer la Villa Alfarera significa dejar a un lado el bullicio de la ciudad y caminar tranquilamente por sus estrechas calles, dándose tiempo para entrar a tiendas y galerías, y mirar con detalle el valioso trabajo de su gente.
Es increíble descubrir en Tlaquepaque la variedad de artesanías elaboradas en barro, cerámica decorada, ropa bordada y deshilada, hierro forjado, cobre, latón, platería, grabado, muebles de madera tallada y vidrio soplado, casi todo elaborado a mano con el toque mágico del artesano.
En Tlaquepaque, la mayoría de los comercios, galerías y restaurantes se congregan principalmente en las calles de Independencia, avenida Juárez y Contreras Medellín, pero no puedes dejar de asistir al Centro Cultural El Refugio, en las calles de Donato Guerra y Prisciliano Sánchez, que ha sido sede de eventos culturales y exposiciones artísticas y artesanales.
San Pedro Tlaquepaque también es de fiesta, este ambiente alegre y muy mexicano se vive en el Parián, y en los excelentes restaurantes acompañados de música de mariachi.
TONALÁ, CUNA ARTESANAL
También Tonalá es un centro de artesanías con reconocimiento internacional. Este poblado está formado por talleres caseros donde interviene gran parte de la familia en la elaboración de sus productos, así como comercios donde se pueden conseguir verdaderas obras de arte en barro, caolín, vidrio, alta temperatura, talabartería, alfarería, tejidos, papel maché, orfebrería, pinturas y muebles.
Desde la época prehispánica, el tianguis de los jueves, era el punto de reunión en la plaza principal de Tonalá. Indígenas de diferentes puntos del Valle de Atemajac intercambiaban en este lugar sus mercancías.
Hoy en día, sigue el tianguis de Tonalá los jueves y domingos, ofreciendo su mercancía a los visitantes, por las avenidas Tonalá y Tonaltecas, y por las calles Cruz Blanca, Juárez, Madero, López Pajar y Obregón.
ZAPOPAN, CENTRO RELIGIOSO Y DE NEGOCIOS
Quizás es el municipio con más contrastes. Por un lado tenemos en el centro un pueblo tranquilo donde todavía se pueden ver tiendas en las que se venden huaraches y sombreros, con la Basílica de Zapopan, un santuario franciscano de estilo barroco donde se venera a la imagen de la Virgen y en donde culmina la “romería”, cuando la reina zapopana termina su peregrinar por todas las iglesias de la ZMG.
Por otro lado, Zapopan es el municipio donde se genera gran parte de la economía de Jalisco, en donde se concentran empresas dedicadas a la electrónica, telecomunicación y construcción. Aquí se encuentran los altos edificios de la zona de avenida Patria, el centro comercial Andares, el Trompo Mágico (museo para niños), el estadio de futbol Omnilife, el auditorio Telmex y el nuevo PALCCO (Palacio de la Cultura y la Comunicación), así como prestigiadas universidades y centros médicos.
Es difícil abarcar en unas cuantas líneas todo lo que ofrece Guadalajara, la mejor forma de conocerlo es darse su tiempo para visitarlo, vivirlo y descubrir por sí mismo todo lo que tiene por delante.
¡Bienvenidos!







