Al sur de México, se encuentra un lugar tan diverso en lo natural y en lo humano que no podríamos hablar de él como algo uniforme, sino como una gama de climas, sabores y sensaciones. También sobresale por su diversidad de tradiciones, costumbres, lenguas, vestimenta, música, arqueología, arte y naturaleza… Oaxaca.
Oaxaca es tierra de nubes alcanzadas por montañas de las cuales fluyen ríos al encuentro del océano, donde la Ruta de la Costa Oaxaqueña pone a prueba la adrenalina en los rápidos de Huatulco, y cuenta con gigantescas olas para surfear en Zicatela y Puerto Escondido.
Montañas que mantienen un estilo que combina el azul de un infinito mar con la exuberante vegetación tropical, ensalzado con una vida marina en movimiento para deleitar la vista con la presencia de diferentes especies de tortugas en Mazunte.
Destinos para reflexiones introspectivas, la única playa nudista de México como lo es Zipolite, y playas para olvidar que existe el estrés como Puerto Ángel; esto y más ofrece Oaxaca.







