El municipio ribereño de Tuxcueca, ubicado en la región sureste y a menos de dos horas de la capital jalisciense, tiene su raíz histórica y cultural en el General Ramón Corona, oriundo del lugar y destacado político y militar encargado de gestionar que la localidad se erigiera como municipalidad un 20 de abril de 1886.
Situado en una de las orillas del Lago de Chapala y puerta de la ruta que conduce a la Sierra del Tigre, Tuxcueca se caracteriza por ser un paraíso que esconde riquezas naturales, culturales, arquitectónicas e históricas que lo convierten en un destino único para convivir en familia, disfrutar con los amigos en cualquier época del año, o en fechas específicas gozando de sus tradicionales fiestas cívicas y religiosas.
FIESTA TAURINA Y CULTURAL: LEGADO DEL GENERAL RAMÓN CORONA
Investido como Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco y después de sus batallas ganadas, Ramón Corona fue recibido en su tierra natal con una espléndida comida y una vistosa corrida de toros con el fin de deleitar su estancia y rendirle honores. Fue tal el gozo y alegría de los pobladores y demás asistentes de las poblaciones vecinas de esa época, que esa celebración quedó instaurada como la feria pionera de las corridas de toros y los amistosos y hospitalarios recibimientos.
Esta festividad en Tuxcueca, inicia con un acto cívico solemne el 28 de enero de cada año y congrega al municipio y sus localidades en un solo evento que sirve como parteaguas de la famosa fiesta taurina, celebrada en días posteriores.
Por otra parte, destaca la fiesta patronal en honor a San Bartolomé Apóstol del 15 al 24 de agosto. El templo principal del municipio es la construcción que lleva su nombre y cuyos orígenes datan de la época colonial.
ATRACTIVOS TURÍSTICOS
Otro atractivo arquitectónico ubicado en la cabecera municipal es la Capilla de la Virgen de Guadalupe, que más allá del significado religioso, combina un estilo románico y tradicional mexicano y representa un espacio tranquilo y rústico del que también se puede disfrutar de una agradable vista hacia la laguna y sus islas: Mezcala y Los Alacranes.
Entre sus paisajes naturales destaca también el Cerro de García, ubicado en la delegación de San Luis Soyatlán y considerado el más alto de la Ribera de Chapala, mismo que ofrece una experiencia única desde donde se pueden apreciar la totalidad del lago, la Sierra del Tigre, el Valle de Huejotitán y la cuenca de Sayula. Fue parte importante de los pueblos indígenas pues en él se han encontrado diversos elementos de influencia teotihuacana.
Por otra parte, las playas, andadores y malecones en las localidades de San Nicolás de Acuña, El Tepehuaje, San Luis Soyatlán y la cabecera municipal, permiten a las personas mantener un contacto directo y cercano con la riqueza natural en clima y paisajismo que ofrece el Lago de Chapala.







