Por Mónica Treviño
“Palpatio” es un hotel boutique de 21 habitaciones y suites, que abrió sus puertas en el centro de la ciudad de Guadalajara, para ofrecer no solo un servicio de hospedaje, sino enfocado a turistas curiosos que busquen experiencias completas que les permitan descubrir y disfrutar de un destino multicultural como Guadalajara y para aquellos que han decidido que el mundo debe conocerse más allá de lo evidente.
Platicamos con Claudia González, su directora general, quien nos comentó que el hotel fue reconstruido donde antes fue un Convento, mismo que desde principios del año 1900 y hasta finales del siglo XX fue habitado por religiosas franciscanas del Refugio. Es precisamente en honor a ellas, que todas las habitaciones tienen nombre de mujer y las hay sencillas, dobles, triples y cuádruples.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución gubernamental encargada de preservar y proteger el patrimonio cultural e histórico de México estuvo atrás de la remodelación de esta finca, la cual tiene un valor histórico enorme. Se conservaron las habitaciones tal cual, de ahí que todas sean diferentes y cada una de ellas tenga un tema, una historia y un diseño distinto. También todas ellas cuentan con hermosas artesanías mexicanas y cada una tiene algo diferente qué decir.
¿Por qué se llama PALPATIO? Nos comenta Claudia que además de ser una expresión muy de Guadalajara, el hotel cuenta con tres patios principales llenos de color, plantas, muros, balcones, cojines, cómodas sillas, bancas antiguas, sombrillas y un patio más al que llaman el Patio Alto, precisamente ubicado en la azotea del inmueble y mismo que cuenta con vistas excepcionales de toda la ciudad y donde se pueden realizar eventos sociales y empresariales.
La arquitecta e interiorista Angélica Sánchez fue la encargada del proyecto que cuenta con un restaurante de comida local de nombre “El Particular”… Sí, ¡así como el patio de aquella ronda infantil que tanto nos gustaba! y porque así son los patios; lugares de recreo, descanso, esparcimiento, risas, triunfos, reflexión, ocio; un lugar para encuentros y experiencias.
¡Ámonos Palpatio!







