Por Diego Ontañón
Uno de mis lugares preferidos de España y vaya que, con mucho encanto, enclavado en la Sierra de la Demanda, a orillas del río Oja, es este pequeño y singular pueblo de La Rioja que junto con sus alrededores resulta ideal tanto para aquellos que buscan descanso y tranquilidad como para los amantes de los deportes de montaña, el buen comer y el buen beber.
Desde la época medieval Ezcaray siempre tuvo mucho negocio ovino, con ovejas que daban lana de muy buena calidad. Se crearon varias fábricas textiles alrededor de su lana, hasta que, en el siglo XVIII, el Marqués de la Ensenada, creó la Real Fábrica de Paños de Santa Bárbara. Esta fábrica hizo triplicar la población de Ezcaray. En el siglo XIX y debido a la Revolución Industrial, cerró sus puertas y se abandonó y desde hace unas décadas, la fábrica forma parte del complejo administrativo del ayuntamiento, contando además con un albergue y un teatro.
Al otro lado del pueblo, está el Crucero de San Lázaro, que en la época medieval era una especie de señal de tráfico del Camino de Santiago y también se utilizaba para ajusticiar delincuentes. Ahora, es la señal de entrada a la Calle de San Lázaro donde se disfruta de buenos ejemplos de la arquitectura popular riojana piedra rosa con casa de tres pisos, el primero para la cuadra o establo, el segundo para la vivienda y el tercero como almacén de granos. A partir de ahí es una gozada recorrer las pequeñas placitas que tiene Ezcaray. Por ejemplo, la Plaza del Kiosco, con un bonito kiosco de música en piedra y varios bares interesantes alrededor. O la Plaza de la Verdura, porticada, con varios restaurantes de muy buena calidad y la oficina de turismo. Recomiendo visitar la Iglesia de Santa María la Mayor del siglo XVI que es único ejemplo de estilo gótico aragonés en la Rioja, pero también merece la pena ver, el Palacio del Ángel, las ermitas de la Virgen de Allende y la de Santa Bárbara, así como el antiguo edificio de la estación de tren, convertido hoy día en un restaurante muy interesante y con buenos precios.
Si uno se puede permitir un capricho, yo sugiero alojarse en el hotel Echaurren (Relais & Chateau) y disfrutar de ambiente por demás acogedor y una oferta gastronómica de comida regional con 2* Michelin y una cava de vinos de La Rioja para satisfacer los gustos más exigentes. Y después de comer no dejen de probar el Pacharán, delicioso licor de la región ideal para una buena digestión.
Para los amantes del esquí, está la pequeña pero preciosa estación de Ski de Valdezcaray, que en los meses de invierno nos brinda excelentes instalaciones con 26 pistas muy bien organizadas y cuando no hay nieve, la gente va allí a hacer senderismo entre arroyos cristalinos y unas vistas verdes de ensueño.
¡Nos vemos pronto en Ezcaray!







