Por Daniel Guerrero Vidal
Consolidado como un destino que combina lo mejor de la aventura alpina con la calidez de su gastronomía y la riqueza de su cultura, aunado a la estrategia que VOLARIS ha desarrollado durante 11 años consecutivos llevando a los pasajeros mexicanos directamente desde la Perla Tapatía, convierte a Reno Tahoe en el favorito para vacacionar en cualquiera de las 4 temporadas del año. Amigos agentes de viajes, aquí un valioso contenido que resultará de gran utilidad para recomendar el destino y sus imperdibles; te compartiré nuestro recorrido en un gusto por mostrar los lugares, las actividades o sitios para llenarte de RENO TAHOE.
¿Cómo llegar?
Iniciemos por resaltar la ruta aérea directa con VOLARIS GUADALAJARA/RENO/GUADALAJARA, quien exclusivamente y reitero, desde hace once años ininterrumpidos, nos lleva con un vuelo en frecuencia de lunes a viernes, y recuerda a tus pasajeros que reservar con tiempo, te da las mejores opciones de tarifa. Así que la recomendación a tus clientes, de donde sea que se encuentren en nuestro país, tráetelos a Guadalajara y de aquí directos hasta Reno Tahoe.
Durante un viaje de familiarización, agentes de viajes, operadores mayoristas y medios de comunicación profesionales del turismo, recorrimos algunos de los espacios más emblemáticos del destino, descubriendo experiencias que convierten a este enclave en un imperdible para la temporada, en esta ocasión, invernal.
Día Uno, Reno como punto de partida
Reno, conocida como “La Pequeña Gran Ciudad”, situada en el norte de Nevada y rodeada por la imponente Sierra Nevada, ofrece al visitante una mezcla singular: la energía de sus casinos y vida nocturna, el auge del arte urbano y cultural, y la proximidad a paisajes naturales que invitan a la aventura. Es un punto de encuentro donde tradición y modernidad conviven, convirtiéndola en una parada obligada para quienes buscan experiencias distintas en el oeste de Estados Unidos.
Arribando nuestro vuelo, la jornada comenzó con un almuerzo en Perenn Bakery (Rancharrah), un espacio creado por los chefs Aubrey y Tyler. Su misión va más allá de la cocina: buscan empoderar a la comunidad a través de alimentos artesanales elaborados con conciencia y sostenibilidad. Aquí, cada pan, cada café y cada platillo se convierte en un acto de cuidado y reflexión. Perenn Bakery es más que un restaurante, es un punto de encuentro donde la gastronomía se transforma en experiencia social y cultural.
Cuando tus pasajeros llegan sin la indumentaria básica para uno de los principales entretenimientos de invierno, existe un espacio que puede cubrir esta necesidad del viajero a tarifas accesible: Ski Pro Reno donde los participantes nos equipamos para la aventura. Este local es el aliado perfecto para quienes buscan comprar o alquilar ropa adecuada, esquís, adquirir una tabla nueva o simplemente dar mantenimiento a su equipo. Con atención personalizada y productos de calidad, Ski Pro Reno se posiciona como la parada obligada antes de lanzarse a las pistas de Tahoe.
La tarde continuó con el traslado hacia Incline Village y el check-in en el prestigiado Hyatt Regency Lake Tahoe, un resort que combina lujo y naturaleza. Con spa, casino y gastronomía de primer nivel, este hotel ofrece fogatas junto al lago, piscina climatizada y habitaciones acogedoras con vistas espectaculares. Es un refugio alpino que invita tanto al descanso como a la aventura.
Este día la cena de bienvenida se celebró en Big Water Grille, un restaurante que combina la belleza del Lago Tahoe con una cocina californiana creativa de influencias globales. Su carta de vinos internacionales y su hospitalidad excepcional lo convierten en un referente de lujo en Incline Village. Aquí, la gastronomía se disfruta con el telón de fondo de un paisaje que roba el aliento.
Día Dos, Diamond Peak y la diversión en la nieve
¡Qué día! Lleno de emociones y actividad, dedicado a la experiencia alpina en el Diamond Peak Ski Resort, a solo unos minutos de Hyatt Regency Lake Tahoe, celebra su 60.º aniversario; en un ambiente tranquilo, acceso fácil y precios competitivos, Diamond Peak ofrece pistas con vistas incomparables y programas de aprendizaje para todas las edades. Es el lugar ideal para quienes buscan disfrutar de la nieve sin las multitudes de otros destinos. El almuerzo se realizó en Snowflake Lodge, ubicado en la cima de la montaña. Este espacio ofrece vistas panorámicas al Lago Tahoe y una amplia terraza para relajarse. Sus cócteles exclusivos, como el Snowflake Snuggler, y sus eventos de catas de vino y cerveza lo convierten en un sitio único donde la gastronomía se mezcla con el paisaje alpino.
¡Cerrando el día al 100! La jornada concluyó con una cena en Bowl Incline, el destino definitivo de diversión en North Lake Tahoe. Con boliche, arcade, bochas y la cocina isleña de Sam Choy’s Ohana Diner; este centro renovado combina competencia amistosa con sabores únicos. Tras 55 años de historia, Bowl Incline se ha consolidado como el lugar donde todo Tahoe viene a jugar, ideal para familias, ligas y eventos.
Día Tres Mt. Rose y la adrenalina del Wildslide
El tercer día ofreció una experiencia cargada de adrenalina en Mt. Rose – Ski Tahoe, el resort con mayor altitud de la región. Su nueva atracción, Wildslide Tahoe, cuenta con 20 carriles de tubing que garantizan diversión para todas las edades, acompañados de nieve de excelente calidad y vistas espectaculares.
El almuerzo se disfrutó en Winters Creek Lodge, ubicado en la base de Slide Bowl. Este restaurante es el favorito de los locales gracias a su gran terraza y su propuesta gastronómica única. Además, funciona como un espacio ideal para eventos privados, desde bodas hasta reuniones corporativas, ofreciendo un ambiente cálido y versátil.
De regreso a Reno, el hospedaje fue en el Aloft Reno, un hotel boutique moderno, pet-friendly y con opciones gastronómicas 24/7. Su música en vivo y transporte gratuito al aeropuerto lo convierten en una opción funcional y cómoda para quienes buscan conectividad y estilo urbano.
La cena se celebró en Louis Basque Corner, institución fundada en 1967 que preserva la tradición de los Vascos en Reno. Con cenas comunales y platos auténticos de la región Ibérica, este restaurante ofrece una experiencia familiar donde los clientes son tratados como parte del hogar.
Día Cuatro: Cultura, las imperdibles compras y entretenimiento en Reno
El último día comenzó con un desayuno en el Element Hotel, ubicado en el corazón del distrito de experiencias de Reno. Con habitaciones modernas, gimnasio, piscina y jacuzzi, este hotel de 4 estrellas es ideal para quienes buscan comodidad y conectividad cerca del aeropuerto y del Centro de Convenciones.
La visita al Museo Nacional del Automóvil permitió recorrer una colección de más de 240 autos clásicos presentados en escenarios realistas de distintas épocas. La experiencia inmersiva, con sonidos y fachadas históricas, transporta a los visitantes a través del tiempo, convirtiendo el lugar en un imperdible cultural de Reno.
Posteriormente, el recorrido incluyó el Patagonia Outlet Reno, ubicado en un histórico edificio de autos Hudson cerca del río Truckee. Aquí, los visitantes encuentran ropa y equipo técnico para deportes al aire libre a precios reducidos, con asesoría personalizada del personal experto.
El almuerzo se realizó en Grimaldi’s Pizzeria, famosa por su pizza al horno de carbón, seguida de una tarde de compras en los Outlets at Legends, un centro comercial que combina moda, gastronomía y entretenimiento.
Una visita de inspección al Silver Legacy Resort Casino Reno mostró la faceta más vibrante de la ciudad: restaurantes, espectáculos y un casino lleno de acción, todo bajo un mismo techo. La cena en La Strada, dentro de El Dorado Resort, ofreció una experiencia culinaria italiana sofisticada, con pastas frescas elaboradas artesanalmente y reconocidas por Wine Spectator durante seis años consecutivos.
El cierre del viaje se celebró en la pista de patinaje sobre hielo del Grand Sierra Resort, un espacio al aire libre donde familias y amigos pueden disfrutar deslizándose en un entorno magnífico.
Reno Tahoe, un destino integral de invierno
Este viaje de familiarización permitió descubrir que Reno Tahoe es mucho más que un destino de nieve. Es un lugar donde cada anfitrión aporta una experiencia única: desde la adrenalina de Mt. Rose y Diamond Peak, hasta la calidez de Perenn Bakery y Louis Basque Corner; desde el lujo del Hyatt Regency hasta la diversión de Bowl Incline y la cultura del Museo Nacional del Automóvil.
Reno Tahoe se presenta como un destino integral que combina aventura, gastronomía, cultura y entretenimiento, donde cada visitante puede encontrar su propia manera de disfrutar el invierno o cualquier temporada del año, apto para toda la familia y todas las edades, ya sea deslizándose por las pistas, degustando un vino frente al lago, gozando de una noche de casino, un día de compras o recorriendo la historia automotriz de Estados Unidos.







