Por Diego Ontañón
Chauen, Xauen o Chefchaouen es un municipio y una ciudad de Marruecos, capital de la provincia con el mismo nombre. Está situada en el noroeste del país, en las estribaciones de las montañas de Rif, cerca de Tetuán.
La medina empezó a pintarse de azul, para ahuyentar a los mosquitos, lo que la ha convertido en un auténtico pantone de azules, como dato curioso cabe remarcar que las calles que están pintadas de azul indican que no tienen salida.
La ciudad fue fundada en 1471 en el emplazamiento de una pequeña población bereber. Su población original estuvo compuesta sobre todo por exiliados de Al-Andalus, tanto musulmanes como judíos, razón por la cual la parte antigua de la ciudad tiene una apariencia muy similar a la de los pueblos andaluces.
Chauen está construida sobre un pequeño valle. La parte más antigua de la ciudad crece hacia lo alto de la montaña, y en el punto más alto se encuentran los manantiales de Ras al-Ma. El centro de la ciudad es la plaza de Uta al-Hammam, en la que se encuentra la alcazaba y una mezquita de base octogonal. Otro punto emblemático de la ciudad es la Mezquita de los Andaluces. La ciudad nueva se ha construido más abajo de la ciudad antigua.
Evidentemente una de las cosas que se tiene que hacer en Chauen es perderse por sus callejuelas, cada una de ellas nos sorprenderá gratamente. Es una ciudad llena de detalles, ensimisma su belleza por si sola. Cada calle nueva es mejor que la siguiente. Como dato curioso las sombras en Chauen también son de color Azul.
Comer o tomar un té en la Plaza Utta-el-Hamman, quizás el punto neurálgico de la medina. En uno de sus márgenes se encuentra la Alcazaba y la Mezquita en el otro está repleta de Cafés y bares que ofrecen vistas panorámicas a la Plaza y en muchas ocasiones en la plaza se celebran eventos, como mercadillos de artesanos o conciertos.
Otro punto de interés el manantial de Ras el maa, que brota en forma de cascada de la ladera de la montaña con un agua tan fría y cristalina que los lugareños dicen que «al beberla se rompen los dientes». En el río existen todavía varios molinos de harina y es habitual contemplar a las mujeres rifeñas haciendo la colada en los numerosos lavaderos. En los alrededores miles de puestos de zumos de naranjas y granadas recién exprimidos y como no, algunos animales para hacerte la foto con ellos, como es el caso de pavos reales y la famosa avestruz.
Por último, no dejar de descubrir las nueve puertas cada una con su historia. Bab Harmoun (puerta Harmoun), Bab Ain (puerta de la Fuente), la puerta más grande y popular en Chefchaouen. Bab El Hammar: Situada en Souika, su nombre se refiere a un tipo de profesión conocido en la región, a saber, El Hammar que significa «conductor de burros». Bab del Souk (puerta del Mercado). Es de las más grandes y ha jugado un papel notable en los últimos acontecimientos históricos, como, por ejemplo: El paso del sultán Mulay Hassan I durante su visita histórica a la ciudad de Chefchaouen en 1886. Bab El Moukaf: Ubicado dentro de la Medina, en el barrio de Kharrazin. Bab Rif Sebbanin (puerta de los lavanderos), Bab Jnane Khayed (puerta de los jardines del Kayed), Bab Mahrok (puerta quemada) Bab Onsar (puerta del manantial).
Y son muchas más las cosas por disfrutar en Chauen, pero eso ya te lo dejo a ti en tu próximo viaje a Marruecos.
Tafadaluu biziarat shafshawin qryban¡







