«Muy noble, muy leal, nombrada, grande, celebérrima y heroica ciudad de Granada» títulos que ostenta su escudo; última fortaleza del Islam entre los siglos XIII – XV y una de las ciudades más bonitas de toda la región cuando fue cabeza del Reino Nazarí. Aunque han pasado muchos años desde entonces, Granada encanta, emociona y es casi seguro que forma parte de la lista de ciudades a conocer.
La Alhambra y la tumba de los Reyes Católicos son el orgullo de sus habitantes y lo que se recomiendan para visitar, pero te gustará empezar tu recorrido por el Albaicín, un viejo y auténtico barrio de Granada en donde cada rincón y cada muro tienen algo que decir, no en vano es Patrimonio de la Humanidad. La experiencia completa es perderse entre sus callejones empedrados y casas con gruesos muros de piedra, que forman parte de la historia morisca. Pequeñas calles que van subiendo hasta llegar a la parte más alta donde está el Mirador de San Nicolás y esperar el atardecer para ver la Alhambra y más al fondo la estación de esquí de Sierra Nevada.
Granada destila flamenco, música y temperamento sobre todo en las cuevas de los gitanos del Sacromonte donde nació la zambra gitana (baile flamenco inspirado en las bodas musulmanas). En este barrio residían la mayoría de los gitanos de Granada, y aunque muchas de las cuevas ya se han convertido en tablaos y restaurantes, algunas se han rehabilitado como casa habitación.
Como toda ciudad española, el centro histórico tiene edificios importantes y a medida que caminas te darás cuenta de sus influencias culturales y su magnificiencia, como la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de la Encarnación de Granada, considerada la primera iglesia renacentista de España, asentada sobre lo que fue la gran Mezquita Nazarí. Al otro lado de la catedral podrán ver la Capilla Real, donde se encuentran las sepulturas de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón; la reina Juana I de Castilla ‘La Loca’ y el rey Felipe I de Castilla, ‘El Hermoso’.
Muy cerca se encuentra la Plaza Bib-Rambla la que en un tiempo sirvió como escenario de fiestas de toros y ejecuciones. Paseando por ese rumbo, lleguen a la Acaicería, un antiguo zoco árabe donde se vendía seda y aunque ya no es posible encontrarla, no ha perdido su sello comercial y actualmente se encuentran tiendas de venta de artesanías, antiguedades y de algunos recuerdos.
Para apartar un día entero tenemos a la Alhambra (sede del Museo Nacional de Arte Hispanomusulmán), probablemente una de las mayores atracciones de España. Los reyes nazaritas hicieron una obra de ensueño en lo alto de una colina rocosa en los márgenes del río Darro.
La Alhambra está compuesta por dos zonas principalmente: la militar o Alcazaba, cuartel de la guardia real, y la medina, donde se encuentran los Palacios Nazaríes, algunas casas de nobles y plebeyos, así como el Palacio de Carlos V, (construído después de la toma de la ciudad en 1492 por los Reyes Católicos), y el Generalife, situado frente a la Alhambra, rodeado de jardines, huertos y juegos de agua, que fungió como casa de descanso o recreo de los sultanes de Granada. La Alhambra también forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1994.
Arte hispanomusulmán, relatos y cuentos árabes; museos y la poesía de García Lorca que canta el misterio “que atrae y fascina la visión del Albaicín”.






