Por Luz Elena Cruz
El Berlín actual nos presenta una cara vanguardista llena de arte, cultura y alma bohemia que sigue atrayendo cada vez a más visitantes que desean admirar y vivir todo aquello que estuvo oculto durante 28 años, detrás del Muro de Berlín.
Habrá que recordar que prácticamente de la noche a la mañana en agosto de 1961, el gobierno de Alemania Oriental decidió hacer una muralla para evitar la salida de sus ciudadanos hacia Alemania Occidental. Primero se colocó una alambrada y en los días siguientes se construyó una alta pared de hormigón de entre 3.5 y 4 metros de altura, dividiendo calles, casas, plazas y familias.
El 9 de noviembre de 1989
28 años después, el Muro de Berlín fue derribado y con ello se inició una nueva época, y aunque la mayor parte del muro ha sido destruido, aún se puede caminar por el sendero donde alguna vez estuvo y ver una que otra torre de vigilancia, como la que se encuentra en Erna-Berger-Straße, muy cerca de Potsdamer Platz.
Además de una importancia histórica para no olvidar, el muro se ha convertido en una atracción turística. Lugares como el Checkpoint Charlie, un punto de control fronterizo de los más conocidos que los extranjeros solían cruzar entre las zonas estadounidense y soviética, y el Museo del Muro (Mauermuseum – Museum Haus am Checkpoint Charlie) que justo se encuentra a un lado, son de los más visitados por los turistas.
Por East Side Gallery, se encuentra el tramo más largo del muro decorado con pinturas y graffitis relacionadas con esa época, entre ellas la muy conocida y fotografiada del beso entre el líder ruso Leonid Brezhnev y Erich Honecker, líder de la República Democrática Alemana.
Otro lugar muy interesante es la Alexanderplatz en el centro de Berlín, donde se hicieron manifestaciones en contra del gobierno y que contribuyeron para que se pudiera cruzar el muro. Destaca la Torre de Televisión, la Fuente de la Amistad entre los Pueblos y el Reloj Mundial que marca la hora de todas las ciudades del mundo.
Por supuesto no se pueden perder la visita a la Puerta de Brandeburgo, la Isla de los Museos, la Casa de la Ópera Estatal, la avenida Karl-Marx-Allee con muestras de la arquitectura soviética y disfrutar de la rica vida artística que se ha desarrollado, desde el arte callejero, galerías que encontrarán por doquier, espacios alternativos de actuación, así como bares, restaurantes y vida nocturna.
Celebrando 30 años
Berlín no puede pasar desapercibidos esos 30 años de apertura y por eso tiene una serie de eventos agendados para recordar ese acontecimiento. Además de exposiciones, conciertos, charlas, se tiene contemplado la Semana del Festival de Berlín del 4 al 10 de noviembre que marca el 30 aniversario de la Revolución Pacífica y la caída del Muro de Berlín, días en que la ciudad se transformará en una gran exposición al aire libre, con eventos en sitios emblemáticos donde hay mucho para recordar y reflexionar, pero también para celebrar.







