Sueños que se convierten en realidad: hoteles de alta mar que te llevan a diferentes lugares, llenos de diversión, descanso y lo mejor de todo es que cada vez son más accesibles. La parte difícil: elegir el adecuado.
Los cruceros cada vez son más grandes, llegan a más puertos, con actividades tan novedosas que ni siquiera imaginamos y van dirigidos a diferentes segmentos de mercado ya sea en el aspecto económico, edad e intereses. Otra ventaja es que además de ser tu hotel flotante, también es tu medio de transporte para llegar a muchos destinos en un solo viaje, sin tener que hacer y deshacer maletas, aprovechando el tiempo para disfrutar de las amenidades del barco.
Realmente tomar un crucero es muy cómodo: llegas, te instalas y disfrutas de todo lo que ofrece con un servicio de primera. Mientras tanto, el barco hace su recorrido hasta llegar a un puerto, donde se ofrecen excursiones para conocer la ciudad o la zona, aunque éstas por lo general se contratan por separado.
Además, en los cruceros te dan información de los requerimientos migratorios y aduanales, el tipo de moneda y consejos útiles de cada país al que llegan.
¿CÓMO ELEGIR?
Por más lujo, tamaño y actividades que ofrezca un crucero, si no es el que va de acuerdo a tus intereses realmente no estarás satisfecho con tu viaje y aunque la elección entre itinerarios, destinos, tamaño del barco y amenidades puede resultar abrumador, lo mejor es informarse debidamente y hacerte las siguientes preguntas:
• ¿Adónde quiero ir?
• ¿Con quién voy?
• ¿Cuándo?
• ¿En qué barco?
¿Adónde quiero ir?
Si te gusta el sol, la playa y la diversión en cubierta, los cruceros por el Caribe te encantarán, no en vano son de los más solicitados porque llegan a islas que son un verdadero paraíso y los barcos son enormes con muchas amenidades. Si prefieres algo más tranquilo están los cruceros por el Mediterráneo, con escala en las islas griegas y en puertos de Francia, España e Italia.
Si eres más aventurero y no quieres tanto sol están los de expedición que van a Alaska o a Ushuaia en Argentina en barcos más pequeños que ofrecen charlas con los expertos de los lugares a los que van a llegar. También están los culturales con visitas a ciudades ancestrales de Europa y Asia o los temáticos para personas interesadas en literatura, música u otros temas en específico. No hay que olvidarse de los cruceros fluviales que recorren los ríos de países europeos.
¿Con quién voy?
Aspecto importante y determinante. No es lo mismo viajar con niños, que con tu pareja o con amigos. Existen muchos cruceros que tienen amenidades diseñadas para los pequeños y hasta pueden convivir con algún personaje, ya sea Mickey Mouse o Donald.
Para romance también hay muchas opciones con ambientes más íntimos y una atención personalizada. En cambio si vas con amigos lo más probable es que quieran barcos grandes con mucha gente.
¿Cuándo?
Ya que elgiste el destino, tienes que ver las fechas apropiadas, ya que el clima tiene mucho que ver en esto. Si vas a Alaska, junio y agosto son las mejores fechas; pero para un crucero de expedición a Ushuaia lo óptimo es viajar entre noviembre y marzo. Al Caribe, el verano es la mejor época.
¿En qué barco?
Por lo general el tamaño de la embarcación determina los servicios, el ambiente, la edad promedio de los viajeros, el lujo y por supuesto el precio. Los barcos más grandes son la tendencia sobre todo en rutas con tanta demanda como el Caribe, ya que algunos dan cabida a más de seis mil pasajeros y cuentan con inumerables atracciones de entretenimiento para todas las edades.
Por otro lado, están las embarcaciones medianas que ofrecen servicio personalizado y lujo en todos sus camarotes con balcón. Estos buques están enfocados a un público de mayor edad que buscan exclusividad y un ambiente más relajado con horarios flexibles.
La cabina es otro tema aparte y vuelven a surgir las dudas de cuál seleccionar entre todas las categorías que se ofrecen, aunque básicamente son cuatro tipos:
1)Interior: sin vista. 2)Exterior: con ventana cerrada (ojo de buey). 3)De balcón: con una puerta que se abre. 4)Suite: es la más grande, con balcón y espacio para camastros y en ocasiones jacuzzi.
La elección va de acuerdo al presupuesto y a lo que podemos tolerar; obviamente las cabinas interiores son las más económicas, pero hay personas que no resisten los lugares completamente cerrados, si eres una de ellas, es mejor gastar un poco más y pedir un camarote con balcón o ventana.
Con tantas alternativas, es muy fácil perdernos en un mar de opciones y dudas. La asesoría de los especialistas de viajes nos puede ayudar para que el sueño del crucero sea una placentera realidad.






