Cristóbal Colón la bautizó como San Juan Bautista y los españoles llamaron a su capital Puerto Rico debido a las riquezas que salían del puerto hacia España. Al paso de los años los nombres se cambiaron de forma que San Juan es la capital y Puerto Rico es como conocemos a esta isla caribeña.
Los españoles no se equivocaron en el nombre, Puerto Rico posee una gran riqueza en historia, tradiciones, arte y cultura. Una mezcla entre raíces africanas, españolas y autóctonas de la tribu de los tainos y más recientemente por la cultura norteamericana; todo esto le ha otorgado una personalidad única, cautivante.
LA CAPITAL, SAN JUAN
Calles adoquinadas, edificios de la época colonial y en particular el área amurallada, son huellas imborrables de siglos del dominio español que dejaron en la ciudad, sobre todo en el área conocida como Viejo San Juan, una de las zonas más visitadas por los viajeros.
Punto de referencia de los cruceros es el Castillo San Felipe del Morro, o El Morro, uno de los principales fuertes de la isla, que fue un puesto militar importante para España y después para los Estados Unidos. Actualmente es un museo administrado por el Servicio de Parques Nacionales.
Caminar por el Viejo San Juan es una experiencia que no deben perderse. Visiten la Catedral de San Juan, la Plaza de Armas, el Capitolio, La Fortaleza, sin faltar el Paseo de la Princesa, un sitio bellísimo con fuentes, estatuas, vendedores callejeros, buena comida y buen ron.
PONCE
Quien dice que Ponce es una joya, tiene razón. La ciudad tiene cientos de edificios históricos que datan de su época de esplendor de mediados del 1800 a 1930, de arquitectura neoclásica con reminiscencias de Art Deco y arte criollo. También fue lugar preferido de poetas, pintores y artistas, su legado se puede ver en los museos, galerías de arte y teatros. Para visitar se recomienda el Museo de Música Puertorriqueña, el Teatro La Perla, la Calle Reina Isabel II y el Parque Bombas.
DIVERSIDAD NATURAL
Con tan sólo 9,104 kilómetros cuadrados de extensión, la isla de Puerto Rico tiene más que playas y ciudades coloniales, también hay montañas, cascadas, bahías bioluminiscentes y el Parque Nacional del Yunque muy cerca de la playa de Luquillo, un bosque que parece ser de los lugares más lluviosos del mundo con clima subtropical, una vegetación abundante y lindos paisajes, sobre todo en las cascadas La Mina y La Coca.
En Puerto Rico se encuentran unas de las pocas bahías bioluminiscentes del mundo. La bioluminiscencia es un fenómeno que se da por la presencia de dinoflagelados, organismos unicelulares que forman parte del plancton. Estos organismos reaccionan liberando energía en forma de luz cuando sienten algún movimiento. Un espectáculo maravilloso que solamente la naturaleza proporciona, sobre todo en la Bahía Mosquito de la isla de Vieques, la Laguna Grande de Fajardo y en la Parguera, en Lajas.
Imposible no hablar de playas en Puerto Rico. Bañadas por el sol caribeño y para diferentes gustos, como la Playa Luquillo un sitio donde no hay multitudes y de aguas tranquilas, muy diferente a la Playa de Condado que siempre está muy concurrida por su ubicación céntrica en uno de los barrios de San Juan. Dicen que Playa Flamenco es una de las mejores playas del mundo, para llegar a ella tomen un ferry hasta Isla Culebra y comprueben si es cierto; aunque vale decir que todas las playas son extraordinarias y bellísimas.
Algo es seguro… ¡Puerto Rico les encantará!







