Por Jorge Luis Guerrero Pólit
Visitar Ávila y Segovia es una experiencia que sin duda debes disfrutar al viajar a España; una ciudad amurallada y uno de los castillos más impresionantes del país aunado a una increíble gastronomía, lograrán fácilmente dejar en ti recuerdos y experiencias inolvidables. Y no podría esperarse menos de 2 ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Primero, mientras uno recorre Ávila, desde los primeros instantes se percibe un ambiente lleno de historia y al mismo tiempo pacífico. En cada rincón se siente la huella del personaje más emblemático de la ciudad, Santa Teresa de Jesús, una mujer que dejó un gran legado con su obra literaria y fundadora de la Orden de Las Carmelitas Descalzas; estar en la Iglesia que siglos atrás fue su hogar, transmite una paz e incluso inspiración al escuchar todo sobre su conmovedora vida.
Caminar por sus calles es parte encantadora del tour. Y no hay mejor manera de terminar la visita, que subiendo a una parte de la muralla que rodea esta ciudad y disfrutar de unas vistas panorámicas impresionantes, donde se puede apreciar su distinguida arquitectura y un hermoso paisaje.
Personalmente puedo decir que la experiencia recorriendo la ciudad de Ávila en familia, fue muy placentera por ser un destino lleno de historia y cultura que, además, impone una sensación espiritual en cada momento que solo va en aumento, y excelentemente coordinada y guiada con los servicios de CIVITATIS.
Por otro lado, Segovia, es un destino de ensueño. Desde que llegas, observar el imponente acueducto te impresiona y te lleva a remontarte y reflexionar cómo increíbles estructuras se construyeron cientos y cientos de años atrás. Es inevitable detenerse un buen rato en esa majestuosa entrada llena también de historia. Pero eso solo es el inicio; el divino paseo recorriendo sus calles te impregna de la cálida vida diaria de sus habitantes que por un momento te hace sentir local, y rápidamente mientras sigues caminando encontrarás demasiadas opciones para disfrutar de uno de los atractivos principales de la ciudad, la gastronomía.
Ya sea probar un lechón, platillo típico de Segovia, o disfrutar de unas tapas y una cerveza sentados en la Plaza Mayor, en un cálido ambiente muy animado y de fondo una impresionante vista, con la última iglesia gótica construida hace muchos siglos, es una bella experiencia, de esas que guardas como recuerdo especial de un viaje.
Y para cerrar con broche de oro, partiendo de la Plaza Mayor a solo unas cuadras, llegarás a un lugar emblemático en esta ciudad y que desde el primer momento en que lo ves, sin duda alguna, es un ejemplo perfecto acorde a la expresión de “enamorarte a primera vista”. Ese es el sentimiento al conocer el Alcázar de Segovia, un castillo medieval que fuera palacio y fortaleza de los Reyes de Castilla. Hoy en día, un museo que te lleva a viajar en el tiempo e ingresar en los muros que fueron testigos de tanta historia. Su belleza física es inspiración de más de algún cuento de princesas, y su trascendencia biográfica es simplemente un gran legado.
Así que, en tu próxima visita a Madrid, haz el espacio de un día, y contrata el excelente servicio de CIVITATIS para hacer este magnífico tour a ÁVILA Y SEGOVIA.







