¿POR QUÉ FLORENCIA?
Parece que desde entonces no ha cambiado; sus edificios, plazas y puentes hablan de una época de esplendor en pleno siglo XVI. El arte surge en cada rincón de la ciudad y nos descubren los inicios del Renacimiento con las grandes obras que dejaron sus exponentes más reconocidos. Esa es sólo una de las virtudes…









